Bacalao noruego

Congelado

Tenemos la inmensa suerte de vivir junto a estos mares, que son el hogar de una de las poblaciones de bacalao más grandes del mundo. Y pese a ello, no soportamos que ni un solo pez pueda acabar en la basura sin aprovecharse. El bacalao congelado mantiene la frescura del mar Ártico para disfrutarla a lo largo de todo el año. Nuestro bacalao fresco, congelado en el mar o congelado en tierra, le permitirá disfrutar del sabor, la textura y los beneficios nutricionales de nuestro famoso producto durante todo el año.

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Congelado en el mar

Captura premiun, calidad premium

Salvaje y sostenible. Brillante, blanco y de lascas perfectas. El bacalao noruego congelado en el mar es uno de los mejores productos.

Los buques noruegos que están autorizados para producir filetes de bacalao en el mar lo hacen con arreglo a sistemas de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control  (HACCP en inglés). También son aprobados por la Agencia de Seguridad Alimentaria de Noruega, que asegura que el bacalao noruego cumple con los más altos estándares de calidad.

Algunos datos de interés

Noruega ha sido siempre un líder mundial en materia de pesca, y su primer buque de arrastre fue botado en 1962. Este fue bautizado con el nombre de Longva en honor a John Longva, un capitán noruego que defendió que procesar el pescado en el mar era clave para el futuro de nuestra industria.

Preguntas frecuentes

No es el único que se ha planteado esta cuestión. El 57% de los consumidores encuestados supone que el pescado refrigerado tiene una mayor calidad de frescura que el congelado. Pero, ¿cuál es la verdad? La congelación de pescado en el mar es la mejor manera de preservar su frescura. Si el pescado congelado se conserva correctamente (a -30 °C) puede mantener su sabor fresco durante 12 meses. 

No, si se almacena correctamente. El pescado blanco puede ser congelado y descongelado varias veces sin que afecten el sabor o la textura, pero se debe hacer rápido. Cuando el pescado se congela despacio, se forman cristales de hielo que dañan los tejidos. Si este se moja o acumula demasiado hielo, su textura también puede verse afectada.

El pescado en un estado de frescura adecuado no debería desprender olores desagradables.